Nunca agradeceremos lo suficiente a Cristóbal Colon el haber descubierto América y con ello, aportarnos el chocolate.
Este alimento compuesto por Lípidos (manteca de cacao); Glúcidos (almidón, pectinas y sacarosa); Proteínas (principalmente aminoácidos libres); Minerales (calcio, potasio, hierro y magnesio); Vitaminas (principalmente A, que ayuda al desarrollo de los tejidos), es portador también de alrededor de 300 elementos naturales, algunos comunes y otros exóticos, que trabajan activamente para modificar el estado de ánimo y si bien no es una droga, sus efectos adictivos en muchas personas, se relacionan con una sustancia química que contiene el cacao llamada “teobromina”, que es parecida a la cafeína y que provoca el antojo y la necesidad de consumirlo
Otro efecto del chocolate es el aumento de la sensación de bienestar debido al incremento del nivel de serotonina, sustancia química responsable de esa sensación que, en cantidades adecuadas, también puede evitar la depresión e inhibir el insomnio.
También aumenta la actividad de la dopamina, sustancia neuroquímica que se asocia directamente con la excitación y el placer sexual.

Posee gran contenido de antioxidantes, ya que las semillas del cacao son ricas en xantina y teobromina (excelentes oxigenadores de los tejidos) que combaten los signos de envejecimiento, y polifenoles como las catequinas, las epicatequinas, los taninos y la familia de los flavonoides, que reduce la inflamación de los vasos sanguíneos y mejora la circulación.

La chocolaterapia en estética
Actualmente, los beneficios nutricionales de los polifenoles del chocolate estan recibiendo mucha atención por parte de nutricionistas y científicos.

En cuanto al uso tópico del chocolate, un análisis reciente realizado con explantes de piel humana, demostró que la aplicación de los polifenoles de la cocoa directamente sobre la piel (en forma de mascarillas y envolturas) aumenta los glicosaminoglicanos en la piel y mejora la producción de colágeno I, III y IV.
De tal manera que el uso del cacao puro aplicado tópicamente en forma de estas máscaras faciales o corporales, se traduce como un tratamiento hidratante y renovador perfecto para todo tipo de piel.
El cacao puro tiene un efecto humectante para pieles secas y tonificantes para pieles estresadas y sin vida. Ayuda a compensar la descamación de la capa córnea, y los fenoles del chocolate contribuyen a desintoxicar la piel.

Regenerador y revitalizante
La máscara de chocolate se recomienda para el rostro y el cuello. El objetivo es afinar la capa córnea ayudando a eliminar las células muertas. Estos principios activos aclaran la piel, dando una textura lisa y suave. Así, repone la energía térmica después de la exposición al sol y remineraliza el metabolismo enzimático por los oligoelementos que contiene.

Antioxidante
La exposición crónica a los rayos UV es la causa principal de envejecimiento cutáneo prematuro y de cáncer de piel. Esta exposición genera radicales libres que afectan el sistema antioxidante de la piel.
Se ha demostrado la utilidad de distintos antioxidantes tópicos, incluyendo las vitaminas E y C para proteger la piel de los efectos dañinos de los rayos UV.
El efecto protector del chocolate se debe la actividad antiinflamatoria y antioxidante de los flavonoides. Estos pueden modificar la producción de citoquinas proinflamatorias, óxido nítrico, la activación de las plaquetas, y otro número de vías de la inflamación que inducen el eritema por radiación Ultra Violeta. También los flavonoides han demostrado poderes anti envejecimiento en modelos animales, y han mejorado la capacidad cognitiva de los sujetos en que se realizo el estudio.
Estos flavonoides son capaces de ser absorbidos por la piel cuando se aplica adecuadamente de forma tópica, reparando microlesiones provocadas por la radiación solar, polución ambiental o consumo de tabaco.
Al respecto cabe señalar que el chocolate oscuro tiene una mayor cantidad de antioxidante que el mezclado con leche, pero ambos poseen más que el té negro.

El tratamiento
Para llevar a cabo estos tratamientos, no se utiliza el chocolate habitual que podemos tener en nuestra despensa, ya que se utiliza chocolate puro 100%, que es el que menos grasa contiene.
Los granos de cacao se funden a temperatura suave, lentamente para evitar la ebullición y posteriormente se le añade una ligera cantidad de aceite para facilitar su manejo en la aplicación.
Se aprovecha este paso para utilizar aceites esenciales especialmente escogidos para cada paciente en función de su necesidad (despigmentar, nutrir, etc.).
Una vez aplicado se realiza una oclusión para forzar la penetración de las sustancias activas y transcurrido de 20 a 30 minutos puede ser retirado.
La sensación inmediata es de mayor tonicidad y suavidad, sin embargo este no es su principal efecto, sino los mencionados anteriormente y que ocurren a nivel celular como regenerador y antioxidante.

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