Con la llegada del verano muchas personas empiezan a temer por uno de sus problemas acompañantes: el sudor corporal. Algo que para la mayoría de las personas es algo natural y que se produce cuando hay exceso de calor o tras ejercicio físico, para otros, es un verdadero martirio ya que no se corresponde ni con la temperatura ni con la actividad física.

Están permanentemente humedecidos y sus ropas muestran manchas en ocasiones extensas que reflejan este exceso de sudoración.

Esta patología recibe el nombre de Hiperhidrosis y en la actualidad no se conoce exactamente el mecanismo o las causas que la producen; en algunos individuos el sudor intenso en las manos, los pies, las axilas o la cara llega a ser incontrolable, acompañándose de un enrojecimiento facial y sentimiento de vergüenza, seguidos con frecuencia de una fuerte ansiedad de escapar de la situación que lo originó.

Los pacientes con hiperhidrosis se sienten generalmente inhibidos o se consideran impedidos de ejercer actividades sociales comunes como el dar la mano a otras personas, escribir, bailar, etc. Las crisis pueden precipitarse por el estrés o las emociones, pero también pueden ocurrir espontáneamente, es decir, sin la presencia evidente de cualquier factor desencadenante.

Aunque se desconoce el mecanismo exacto por el cual se presenta la hiperhidrosis , en este cuadro existe un aumento de la actividad en el sistema nervioso simpático, que forma parte del llamado sistema nervioso autónomo, sobre el cual el individuo no tiene control.

Se han planteado diferentes tipos de tratamiento para esta afección como la iontoforesis, la cual se realiza sumergiendo manos y pies en agua corriente, y mediante la ayuda de unos electrodos se genera una corriente que se aplica en las zonas a tratar., El paso de la corriente a lo largo del tratamiento disminuye la sudoración de las glándulas sudoríparas sin causar ningún daño a dichas glándulas. Este tratamiento si bien es efectivo, no consigue el resultado deseado en un gran número de personas, y la duración de su efecto es de unos pocos días.

Otro tratamiento, mas eficaz, pero también mas invasivo, es el quirúrgico, la llamada simpatectomía torácica la cual se realiza bajo anestesia general y en ella se seccionan (cortan) algunos de los ganglios de la cadena del sistema simpático, ubicada al interior del tórax, paralelamente a la columna vertebral y que como decíamos anteriormente es el responsable del cuadro, solucionando el problema.
No está indicada para el tratamiento del sudor excesivo que abarca todo el cuerpo, y solo soluciona el problema de cara, manos y axilas.

Actualmente el tratamiento más extendido por la relación complejidad – efecto, es la aplicación intradérmica de toxina botulínica. Esta actúa como un inhibidor, bloqueando las señales químicas que transmiten los nervios que controlan la sudoración. La sudoración se interrumpe porque las glándulas sudoríparas no pueden recibir las señales enviadas por los nervios.

El tratamiento sorprendentemente simple de realizar, consiste en microinyecciones muy superficialmente en la piel y con agujas extremadamente finas, abarcando la superficie afectada. Se tarda de 10 a 20 minutos en realizarse, y se efectúa en el consultorio del médico retomando las actividades diarias inmediatamente después del tratamiento. El efecto se aprecia varios días después y su duración oscila entre 8 y 12 meses lo cual es fácil para el paciente programar su aplicación de modo que el mayor efecto le coincida con las épocas de mayor sudoración.

El resultado obtenido es variable de un paciente a otro, así como también era variable la cantidad de sudoración producida, pero en todos los casos es satisfactorio para el paciente que encuentra solucionado o al menos altamente disminuido un problema físico de impacto social.

4 comentarios

  • Amparo dice:

    Me ha gustado mucho el post 😀

    La verdad es que no sabia muy bien cómo funcionaba la iontoferesis, sabia que existía como tal pero no mucho más. Lo del botox a mi personalmente me da un poquito de cosa inyectar algo directamente en la palma de la mano o la planta del pie ¿eso es totalmente indoloro?

    Yo llevo un tiempo usando un antitranspirante para las manos ( http://www.perspirex.es/productos/locion-manos-pies/ ) pero me gustaría una solución un poco más duradera que una semana 🙂

    Un saludo!!!

    • Clinica Cisem dice:

      Gracias por el comentario. La aplicación del botox en palmas de las manos y plantas de los pies, realmente no es indoloro, y requiere de anestesia local o tópica. Ese es su único inconveniente.
      Sin embargo, si es indoloro en axilas y no requiere de ningún tipo de preparación, y su efecto es muy prolongado.
      A propósito de la iontoforesis, mediante una técnica derivada, la ionización, se puede aplicar la anestesia palmoplantar para que resulte “mas confortable” la aplicación posterior del botox.

      • Amparo dice:

        Muchas gracias por contestar. La verdad es que llevo un tiempo pensando es si aplicar una solución más duradera o seguir como estoy, pero me has resuelto dudas importantes 🙂

        • Clinica Cisem dice:

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