Los glúteos sufren alteraciones estéticas como consecuencia de sedentarismo, envejecimiento, cambios en el peso corporal, etc., que se traducen en la pérdida de su redondez y firmeza.

A través del tiempo se han planteado diferentes técnicas de tratamiento estético como el implante de prótesis y la inyección de biomateriales compatibles como el ácido hialurónico.

Recientemente el aumento de glúteos con grasa autóloga, es decir del propio paciente, es una técnica muy demandada por los pacientes, ya que ofrece resultados satisfactorios y numerosas ventajas frente al implante de prótesis.

 

Condiciones para el paciente ideal:

Los pacientes ideales para el aumento de volumen en glúteos con injerto de grasa, deben presentar suficiente cantidad de grasa en otras partes del cuerpo como abdomen, o cartucheras, para que se asegure la obtención de suficiente material para dicho injerto.

 

Remodelado de glúteos

Normalmente, y antes de la lipotransferencia, suele realizarse un remodelado de los glúteos mediante lipoaspiración de sus contornos, de modo que su forma quede más armónica y a la espera del aumento de volumen.

Para ello, se remodela la zona sacra y la zona subglútea dando un efecto óptico de mayor elevación.

 

Aumento de glúteos con grasa autóloga

El aumento de glúteos con grasa autóloga es absolutamente biocompatible y seguro, ya que el tejido graso del propio paciente no produce ningún tipo de rechazos ni incompatibilidades.

Hay que tener en cuenta eso sí, que siempre se produce una pequeña pérdida de volumen como resultado de tejido que no “prende” en el injerto, y que por tanto el volumen final no siempre se corresponde con el inicial.

Si el paciente lo desea, y hay grasa donante suficiente, pueden hacerse posteriormente pequeños injertos para continuar aumentando el volumen hasta el deseado.

El injerto propiamente dicho se realiza en tres etapas:
1. Extracción de grasa de las zonas donantes
2. Preparación de la grasa
3. Lipotransferencia

 

1. Extracción de la grasa
La extracción de la grasa donante se realiza en abdomen y cartucheras. Esta grasa se obtiene mediante una lipoaspiración tradicional.

 

2. Preparación de la grasa
Una vez extraída, la grasa, debe ser decantada y limpiada de restos de suero y sangre y enriquecida con factores de crecimiento para aumentar la probabilidad de supervivencia.

 

3. Lipotransferencia
La grasa optimizada se infiltra en la zona receptora siguiendo el patrón diseñado y que es completamente diferente de un paciente a otro según su necesidad.

La grasa injertada ofrece un resultado muy natural tanto a la vista como al tacto.

 

Cuidados de la zona.

La zona donante debe tratarse con los mismos cuidados de una liposucción (compresión y masaje).

La zona receptora, sin embargo debe ser tratada con mucho más mimo, evitando masajes y presiones. El paciente debe evitar permanecer mucho tiempo tumbado boca arriba y evitar ejercicios intensos en los primeros días hasta asegurarse el prendimiento del injerto.

La posición sentada, no es inconveniente siempre que esta se realice con la espalda totalmente erguida, es decir sin presión sobre el grueso de la nalga

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