Cuando pensamos en belleza, instintivamente pensamos en un rostro bello. Si afinamos y decimos belleza corporal, nos viene a la mente una silueta perfecta, un pecho alto y turgente y unas piernas torneadas. Pero, el cuerpo al igual que los antiguos discos de vinilo, tiene su cara “B”, y es tan interesante como la “A”.
Es indiscutible el papel que las nalgas poseen en el juego de la atracción sexual, y sin embargo, la región de las nalgas, ha sido siempre la gran olvidada en la estética corporal, tal vez por varios motivos:
Uno de ellos es que la gran mayoría de las obras pictóricas de retratos han sido de la cara anterior del cuerpo.

Pero pienso que la causa principal de esta anulación corporal, haya sido una asociación de las nalgas con simbología sexual (que la tiene), y por tanto tradicionalmente anulada por la absurda y arcaica moral de nuestra sociedad anterior.

Sin embargo, actualmente, las nalgas escapan de ese falso pudor y se lucen sin tabúes con una ropa de baño cada vez más minúscula, siendo mostradas públicamente y sin que nadie se escandalice como cualquier otra zona del cuerpo como puede ser el pecho o la cara.

Es entonces cuando surge la necesidad de lucir unas nalgas atractivas.

Se ha comprobado que en el hombre, la forma y tamaño de las nalgas femeninas puede resultar tanto o más atractivo que el pecho. En algunos países como en Brasil por ejemplo, es el principal motivo de portadas de las revistas del género “masculinas”.

En las mujeres igualmente, las encuestas concluyen que las nalgas de los varones constituyen el primer foco de atención por su parte después de la cara.

El concepto de belleza de las nalgas no está definido, pero es claro: turgentes, elevadas, musculadas en el varón y redondeadas en la mujer. Esto es lo que marca la diferencia en los tratamientos estéticos: la forma

La nalga femenina debe ser homogéneamente redondeada en su silueta exterior vistas de frente (cara posterior del cuerpo), de modo que forma parte de la curvatura de las caderas.

En el varón sin embargo, la silueta externa debe ser aplanada como corresponde a la natural ausencia de grasa en las caderas, y el mayor volumen debe situarse hacia el borde interno de cada nalga como corresponde a un músculo glúteo desarrollado.

Esto deduce que los tratamientos correctores de volumen, aumento de glúteos, no pueden nunca realizarse de igual manera en ambos sexos y deben personalizarse como si de esculturas se tratara.
Pero si tenemos claro como es la forma ideal, lo que queda al criterio de la sociedad del momento al igual que ocurre con las mamas femeninas, es…. ¿Cuál es el volumen ideal?

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