Aunque el término ginecomastia senil nos suene a problema de “viejos”, este proceso suele aparecer alrededor de los cincuenta años, con una prevalencia del 57%, momento en el cual nuestras generaciones de varones ni son, ni se encuentran viejos.

Es más, aún hacen deporte, van al gimnasio, tienen actividad física y sexual plena e incluso algunos hasta están rehaciendo su vida de pareja por segunda o tercera vez.

Esta introducción para situar a un varón donde su imagen corporal aún es importante pero empieza a deteriorarse por factores implícitos al propio envejecimiento. El mecanismo fundamental del desarrollo de la ginecomastia durante el envejecimiento, es la disminución de la producción de andrógenos, un aumento de la producción de estrógenos o un aumento de la transformación de los precursores de los andrógenos en estrógenos.

Las caídas de niveles hormonales de testosterona, el enlentecimiento metabólico que conlleva a un aumento de peso y las alteraciones en todos los tejidos (piel, etc.) propias del envejecimiento fisiológico hacen que aparezca esta patología que si bien, la mayoría de las veces, desde el punto de vista médico no representa mayor problema, si lo es desde el punto de vista estético con su posible repercusión sobre la autoestima del paciente.

La ginecomastia senil es para el varón el equivalente a la caída del pecho en el envejecimiento femenino, y es psíquicamente peor tolerada que la aparición de barriga o caída de pelo.
Aunque con pudor, cada vez son más los varones de este grupo de edad que consultan para su resolución, ya que constituye una causa frecuente aunque no declarada de vergüenza y complejos que afectan a la actividad social (playa, gimnasio, etc.) y de pareja del individuo.

En ocasiones puede estar asociado a la presencia de algún tumor testicular, alteraciones hepáticas, exceso de consumo de alcohol y muy frecuentemente con la toma de medicamentos (digoxina, finasteride,cimetidina, etc.), pero la gran mayoría de los casos están ligados al simple proceso de envejecimiento considerándose como una endocrinopatía leve.
El tratamiento, al igual que en pacientes jóvenes pasa por ser quirúrgico previo eso sí, una buena historia clínica donde se revelen las posibles causas.

La cirugía es simple y aporta al paciente el beneficio de la recuperación de su autoestima al recuperar una imagen corporal más acorde con su mentalidad y actividad física y social.

El tratamiento de la ginecomastia es sencillo, bien por liposucción o bien por resección de la glándula.

ANESTESIA
Local con sedación.

DURACIÓN
De una a dos horas.

POSTOPERATORIO
Se realiza en forma ambulatoria, sin ingreso hospitalario y el paciente deberá llevar un chaleco de compresión permanentemente durante 7 a 10 días.

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