La andropausia o “déficit androgénico ligado a la edad”, es un conjunto de síntomas y signos fisiológicos (manifestaciones orgánicas y psíquicas) relacionados con la baja secreción de testosterona en los varones.

Este hecho se produce a partir de los 45 años de edad aproximadamente, y es un fenómeno biológico similar a la menopausia en las mujeres, aunque existen algunas diferencias de base, ya que el declive hormonal en los hombres es parcial, progresivo e inconstante contrariamente a lo que sucede con las mujeres en quienes las hormonas descienden de manera notoria en un corto período de tiempo.

Esto hace que el grado de síntomas, su intensidad y número de varones afectados , sea variable y podría decirse que aparentemente no todos los varones se pueden ver clínicamente afectados.
Entre el 20 y el 40% de hombres mayores de 50 años presentan una disminución en los niveles de testosterona), pudiendo dar lugar a diversos síntomas. A esta entidad clínica se le denomina en la actualidad “síndrome del déficit de Testosterona”.

Normalmente en los hombres, una ligera baja de la producción de testosterona se inicia a partir de los 30 o 40 años y según lo que los expertos han observado, la concentración de testosterona en la sangre disminuye en un 1% por año.

Funciones de la Testosterona

La Testosterona tiene muchas funciones. Esta hormona es fundamental para el deseo sexual y la erección, igual que para el mantenimiento de la estructura de los huesos, los músculos, el cerebro y muchas otras partes y funciones del organismo. Cuando existe una disminución de la testosterona puede disminuir el deseo sexual, la calidad de la erección, la fuerza muscular y el rendimiento intelectual y aumentar los depósitos de grasa, las posibilidades de fracturas óseas y de alteraciones del estado de ánimo (irritabilidad, dificultad para concentrarse, mal humor, insomnio, depresión, etc.). Junto al descenso de la testosterona también pueden verse alteradas otras hormonas (FSH, LH, tiroxina, hormona del crecimiento, melatonina, etc.) originando otros tipos de alteración.

Presentación clínica de la Andropausia

1) Aumento del perímetro abdominal: sígno altamente frecuente y atribuido normalmente a al sedentarismo que acompaña al envejecimiento. Muchos hombres comienzan a notar que empiezan a ganar volumen abdominal después de los 50 años.

Al perder hormonas masculinas, también se pierde tono muscular y se favorece la ganancia de grasa intra abdominal , la cual, está directamente relacionada estadísticamente con el riesgo de diabetes tipo II, trastornos eréctiles, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.

Este cambio físico puede también obligar al hombre a cambiar su talla de pantalón habitual.

2) Disminución de la pilosidad a nivel axilar y púbica. El bello de estas zonas se hace cada vez mas escaso y pierde el rizo característico adoptando un aspecto lacio y débil.

3) Calores y sofocos: No es un síntoma muy frecuente, y se parece mucho al que afecta a las mujeres durante la menopausia. Solo alrededor de un 30% de los casos de andropausia presentan accesos de calor .

4) Disminución del apetito sexual

Al haber menos producción de testosterona, el deseo sexual disminuye. Por otra parte, durante el período de la andropausia, los hombres suelen sentirse cansados y con menos dinamismo lo cual afecta sumatoriamente a la disminución del deseo sexual.

5) Aumento del volumen de las glándulas mamarias: La andropausia también puede asociarse a una feminización de ciertas partes del cuerpo del varón, como las mamas, que empiezan a crecer a expensas de tejido glandular y grasa, en lo que se denomina ginecomastia senil (léase artículo en este blog)

6) Trastornos en el sueño: El desequilibrio hormonal también afecta el sueño. Aumenta la tendencia a dormirse rápido pero también a despertarse más rápido que lo habitual junto con fases de insomnio cortas durante la noche. Esta forma irregular de dormir hará que el paciente se despierte cansado y que se sienta somnoliento durante todo el día, en especial después de comer.

7) Pérdida de dinamismo : Con la disminución de la testosterona, aparece una sensación de cansancio permanente aún recién levantados. Esta sensación se mantiene durante todo el día y se acucia con los momentos inmediatamente después de comer.
Hay disminución de fuerza física y de la resistencia al ejercicio lo que lleva consecuentemente a una disminución reactiva de la actividad deportiva.

8) Disminución de las erecciones
Si bien la andropausia no tiene un impacto directo en la erección porque no depende directamente del nivel de testosterona, si que tiene relación con la excitación sexual de los varones
Esta excitación es la que provoca la erección, pero si el deseo disminuye, disminuirá también la cantidad y calidad de la erección.

9) Síntomas y signos osteomusculares : la disminución de testosterona, conlleva a la disminución de la capacidad muscular, resistencia ligamentosa t calidad de la matriz ósea.
Todo esto acarrea una disminución en general de la función del aparato locomotor que puede afectar desde muy levemente a hasta seriamente la actividad cotidiana Pueden aparecer dolores inespecíficos a nivel articular, muscular, etc

10) trastornos emocionales. Muy ligados también al déficit hormonal, están la irritabilidad, depresión, disminución de la capacidad de concentración y memoria, pérdida de confianza, sentimientos de soledad, etc.

Diagnóstico y tratamiento de a andropausia

Evidentemente el diagnóstico debe concluirse con una determinación adecuada de niveles hormonales en sangre, por lo que la visita al médico es imprescindible.

Los tratamientos farmacológicos sustitutivos controlados, han demostrado una eficacia notable en la disminución de los síntomas y en la mejoría de la calidad de vida del paciente.

Pero existen ciertas medidas que ayudan al manejo del cuadro.

1) Alimentación: Asegúrese de mantener una alimentación equilibrada. La proporción de lípidos, de glúcidos y de proteínas consumidas tienen influencia en las tasas de testosterona. Dé prioridad a los alimentos ricos en elementos nutritivos como el zinc, el Omega3, la vitamina D y el calcio.

Incremente la cantidad de fibra proveniente de frutas y verduras

Disminuir o evitar los alimentos muy ricos en azúcares, la cafeína y el exceso de grasas ya que esto perjudica la producción de hormonas.

2) Complementos alimentarios: Existen en el mercado complementos alimentarios ricos en complejos vitamínicos, Zinc y algunos productos naturales como el ginsen, que parece mantener los niveles de testosterona, pero que puede influir en elevación de la tensión arterial. Nunca debe consumirse sin supervisión médica

3) Disminuir el consumo de alcohol y tabaco: Esta demostrado que el alcohol disminuye los niveles de testosterona en la sangre lo que tendrá efectos negativos en la libido y en la función eréctil. El tabaco es igualmente nocivo para el sistema circulatorio y para la testosterona libre..

4) Evitar o al menos controlar el estrés: El estrés libera cortisol, algo que disminuye la producción de testosterona. Busque maneras de relajarse mediante ejercicios de respiración o meditación.

5) Realice actividad física: La práctica de una actividad física intensa durante al menos 30 minutos al día libera testosterona. De modo que se recomienda mantenerse siempre activo y practicar algún deporte utilizando todos los músculos del cuerpo al menos tres o cuatro veces por semana para favorecer la producción de hormonas masculinas.

En general, si Ud. Se ha visto reflejado en este artículo, no tema. Se trata de un proceso fisiológico que no obstante puede mejorarse considerablemente y volver a unos niveles de calidad de vida que aporten felicidad. Solo hay que reconocerlo para poder ponerle remedio.

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