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Lipofilling, lipoinjerto o injerto de grasa

By 4 mayo, 2015 3 comentarios

El injerto de grasa es un antiguo procedimiento que cayera en desuso en las últimas décadas debido a la irrupción en el mercado de los rellenos dérmicos heterólogos (ácido hialurónico, colágeno, materiales sintéticos, etc.), ha recobrado en los últimos años, con una técnica mejorada, una gran cantidad de seguidores, y es que aporta no pocos beneficios manejado adecuadamente.
Con el trasplante de grasa puede conseguirse remodelaciones tanto de zonas faciales como corporales, incluyendo en este último grupo pequeños aumentos o asimetrías mamarias, aumento de glúteos, pantorrillas, rejuvenecimiento de manos, etc.

En la cara, pueden tratarse prácticamente todas las zonas obteniendo con ello un rejuvenecimiento global de todo el rostro. Uno de los principales y más precoces cambios en el envejecimiento facial, es justamente la pérdida del tejido graso por atrofia del mismo.

Con el lipoinjerto o injerto de grasa, se trata justamente este fenómeno, devolviendo a la cara el aspecto que tenía anteriormente.

Pueden tratarse los surcos de las ojeras, el surco nasogeniano o rictus, la pérdida de volumen de los pómulos, la pérdida de volumen de las sienes y la pérdida de la definición mandibular.

Los estudios realizados recientemente, demuestran que la grasa no solo sirve para dar volumen en las zonas donde se ha injertado, sino que también, y gracias al aporte de células madre que acompañan a las células grasas, se obtiene una regeneración de los tejidos tratados, obteniendo una mejor calidad de la piel.

La grasa se obtiene mediante microliposucciones de zonas como caderas, abdomen o flancos, obteniendo además una reducción de volumen en estas áreas.

Posteriormente es adecuadamente tratada y se encuentra lista para ser injertada.

En resumen, existen grandes ventajas para utilizar esta técnica:
1. Para empezar, es un material autólogo, es decir, obtenido del mismo paciente, con lo cual se descarta cualquier reacción de rechazo o intolerancia.
2. Se consigue remodelar todas las zonas de la cara y muchas del cuerpo.
3. La infiltración de células madre acompañantes, produce una regeneración de la piel de la zona infiltrada.
4. Es una técnica mínimamente invasiva
5. La recuperación es rápida e indolora.
6. Los resultados son absolutamente naturales.
7. El implante no tiene “tiempo de duración” como ocurre con los heterólogos, sino que es biológicamente permanente

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