Cambiar la forma y el el tamaño del pecho es una decisión que puede cambiar la vida de las pacientes, sin embargo no es infrecuente encontrar motivaciones equivocadas para la cirugía de pecho.
La cirugía de pecho resulta  un paso importante en la vida de muchas mujeres y en la mayoría de los casos, de forma positiva.

Cada mujer tiene una idea personal de cómo quiere lucir, y si su apariencia actual no está en consonancia con esa percepción, puede ser motivo de conflictos personales. Someterse a una cirugía de aumento, disminución o elevación de pecho, puede mejorar su autoconfianza y calidad de vida, pues está demostrado que la cirugía mamaria puede ayudar a aumentar la autoestima, imagen corporal y satisfacción sexual.

La mayoría de las pacientes que solicitan una cirugía estética para someterse a una intervención de pecho lo hace casi siempre por las razones correctas para las cuales está indicada.
Motivos por los que cambiar el tamaño de los pechos (aumentándolos o disminuyéndolos) hay muchos, y todos son igualmente válidos.

Algunas mujeres se sienten insatisfechas porque nunca desarrollaron un tamaño conforme a sus expectativas, otras quieren equilibrar un pecho que es más pequeño al otro, otras, desean restaurar el volumen natural que perdieron con el paso del tiempo o con un embarazo, o quizá la forma natural de su pecho les causa insatisfacción. En ocasiones, la forma presenta un verdadero defecto físico, como es el caso de las mamas tuberosas, motivo muy frecuente de consulta estética.

Sin embargo, en muchas ocasiones se acude a la consulta con falsas expectativas o ilusiones, que deben ser aclaradas por el cirujano antes de someterse a la intervención deseada, y si es el caso, incluso el médico desaconsejará uno u otro tratamiento.

Motivaciones equivocadas:

– Está de moda

Cualquier tendencia en la imagen, así como ocurre con la ropa, es temporal y tarde o temprano va a cambiar. De hecho, en los años 90 se “puso de moda” prótesis mamarias excesivamente grandes, las cuales a la vista de la estética de hoy se ven absolutamente exageradas. Muchas de estas pacientes ahora están volviendo a pasar por quirófano para reducir el tamaño de sus prótesis.

– Imitar a algún famoso o conocido

Michas pacientes acuden a la consulta del cirujano con la foto de alguna actriz o modelo famosa con el propósito de parecerse a algún personaje famoso. Incluso llevan a la consulta del médico la foto de aquella a quien quieren parecerse, sin tener en cuenta que las xcaracterísticas del tejido de cada individuo es absolutamente diferente. Al igual, en ocasiones algunas pacientes quieren quedar “igual que mi amiga”.

Cada una es diferente y no siempre se pueden conseguir los mismos resultados aún siendo ambos buenos.

– Trastornos de imagen corporal

Pacientes con dismorfofobias (trastornos de la imagen corporal), siempre se van a ver defectuosas en su imagen y tras la operación sentirán decepción ya que no consiguen la imagen ideal que persiguen.

El trastorno dismorfofóbico corporal (TDC), se caracteriza por la preocupación persistente y excesiva por un defecto leve o imaginario.

Estos casos deben ser diagnosticadas previamente si no lo están antes de someterse a una cirugía, e intentar corregir su problema psicológico antes de someterse a ninguna de ellas.

– Problemas emocionales puntuales.

No es infrecuente la consulta de cirugía estética tras una ruptura de pareja. La baja autoestima y el sentimiento de fracaso que puede sentir la persona tras una separación, hace que atribuya la causa de dicha separación al estado actual de su imagen, sintiendo entonces deseos de cambiarla.

El cambio de imagen, no siempre soluciona cualquiera que fuera la causa de tal ruptura, con lo cual, tras la cirugía el paciente descubre que todo en su vida sigue igual, y puede incluso llegar a sentir rechazo hacia su nueva imagen.

Aunque una cirugía estética puede mejorar la apariencia física y la autoestima, aportando aspectos positivos, no debe utilizarse como solución para los problemas personales de índole afectivo.

– Petición de una tercera persona

La decisión de una cirugía de pecho, es una decisión personal, que debe surgir de la necesidad emocional de cada paciente, y no dejarse llevar por el “deseo” de otro ni por la “opinión” de otro.

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