Durante la juventud, nuestra piel mantiene un aspecto terso gracias a la producción contínua de colágeno, elastina y ácido hialurónico. Sin embargo, con el paso de los años esta producción va disminuyendo en forma fisiologica de modo que la piel disminuye en su espesor ocasionando la aparición de arrugas, pliegues y flacidez.
La flacidez facial se manifiesta como disminución de la firmeza de la piel sobre la cara, aplanamiento y una pérdida de definición del óvalo de la cara y es aveces un signo de envejecimiento de la imagen de mayor valor que la propia aparición de las arrugas. En sí, es un reflejo de la pérdida de proteinas de soporte como son el colágeno y la elastina.
Las áreas más afectadas son las mejillas, el mentón y el cuello.
Tratamiento de la flacidez facial
Aunque por desgracia solemos ver el problema cuando ya está presente, existen medidas preventivas desde el punto de vista de retrasar su aparición o que esta lo haga en un grado menor. Entre dichas medidas está la dieta en la que es fundamental un consumo apropiado de frutas y verduras así como complementos nutricionales de vitaminas y antioxidantes.
Debe utilizarse una adecuada protección solar de acuerdo al tipo de piel ya que como sabemos la exposición solar prolongada y excesiva es la principal causa del envejecimiento cutáneo .
Debe realizarse una adecuada limpieza diaria de la piel además del uso de dermocosméticos hidratantes y nutritivos de acuerdo a las carcterísticas de la piel.
Si ya existe el problema de flacidez, lo mejor es pedir consejo médico estético, pudiendo ofrecerse diferentes tratamientos encaminados a la estimulación de la producción de colágeno mediante la aplicación de productos intradérmicos o mediante diferentes equipos de electromedicina.
En nuestra experiencia, la combinación de tratamientos de Radiofrecuencia con diferentes sustancias estimulantes del colágeno, obtienen resultados satisfactorios y tienen la ventaja de poderse adecuar en función de cada caso.

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