Los Serums han conseguido un puesto importante dentro de los cosméticos desde su aparición. Su secreto es que algunos tienen el máximo de concentración de principios activos permitidos por la legislación para combatir problemas específicos, lo que les permite actuar con más intensidad y ofrecer resultados más rápidos. Además, su textura es agradable y mejoran cualquier tipo de piel. Es uno de los inventos más eficaces de la cosmética.

¿Qué diferencia hay entre los serums y las cremas?

En los primeros, la concentración de principio activo puede llegar a ser el doble o el triple que en las cremas. Esto es posible gracias a los excipientes que se usan en su formulación y permiten que, mezclados con los activos (ácido hialurónico, vitaminas, extractos vegetales, aminoácidos…) consigan resultados más rápidos.
Sus fórmulas son de textura acuosa, lo que permite que la piel absorba sus componentes de una forma rápida y eficaz llegando a zonas más profundas. Pero no sustituye a una crema ya que, por ejemplo, a su formulación no se les añade filtros solares por lo que no estamos protegidos de las agresiones solares y hará falta añadir una crema de protección solar.
En sus inicios los serum se destinaban a pieles muy envejecidas y estropeadas, además su alto precio hacía que fuesen tratamientos muy exclusivos. Hoy en día este concepto ha cambiado, su precio se ha abaratado y hay muchas formulaciones para problemas específicos, tal como cuperosis, acné, manchas, etc.

Entre ellos destacan:

– Antiarrugas: Son los más solicitados. Sus componentes devuelven la elasticidad a la piel y regeneran la epidermis.
– Tensores: Combaten la flaccidez cutánea y tienen cierto efecto lifting.
– Hidratantes: Son los más eficaces, sobre todo aquellos que contienen una alta concentración de ácido hialurónico.
– Antifatiga: Combaten los signos de fatiga de la piel a base de vitaminas, minerales y otras sustancias antioxidantes. Tienen efecto “buena cara”.
¿Es lo mismo un serum que un efecto flash?
A menudo se utilizan los serums con efecto tensor que relajan las facciones y aportan luz al rostro como cosméticos de efecto flash. Ambos comparten formulaciones muy ricas en activos, pero los serums son más concentrados e incorporan componentes para producir efecto a largo plazo, mientras que los efectos flash consiguen una cara resplandeciente al momento y durante unas pocas horas y no están planteados para dar una solución a un problema concreto como manchas, sequedad, arrugas….

¿Cómo aplicar los serums?

Se han de aplicar sobre una piel bien limpia y antes de la crema habitual. Su fórmula concentrada hace que solo se necesiten unas cuantas gotas (no más de 4 o 5). Debido a su rápida absorción hay que aplicarlos rápidos o se quedará la mitad del producto en los dedos.
Lo recomendable es usarlo una vez al día a partir de los 30 años, pero si la piel está muy deteriorada o se tiene más de 40 años, mejor usarlos dos veces al día.
Debido a la ausencia de grasa en su formulación, a diferencia de algunas cremas antienvejecimiento, se pueden usar en todo tipo de pieles. Si se tiene la piel grasa o mixta es posible que solo baste con la aplicación del serum, pero si la piel es normal o seca habrá que aplicar también la crema de nuestro tratamiento habitual.
Tan solo se necesitan unas cuantas gotas ya que los serum son fórmulas tan concentradas que todo lo que exceda sobra, la piel se satura y no lo aprovecha y todo lo que hace es desperdiciar producto.

La única zona del rostro en la que se ha de tener un poco de cuidado es en el contorno de ojos. En teoría se pueden usar a menos que el fabricante no diga lo contrario; no obstante, si tenemos una piel reactiva, deberemos evitar en esta zona, a no ser que sea un serum especialmente pensado para esta zona facial.

Como optimizar los efectos de los serums:

– Para lograr un efecto relajado instantáneo añade unas gotas de serum tensor al fondo de maquillaje y aplícalo en el rostro antes de un evento.

– Para evitar el efecto de deshidratación de lugares cerrados y secos (oficina) hay que usar un serum superhidratante.

– Los serums despigmentantes faciales son también útiles como tratamiento puntual en las manchas de las manos y del escote.

– Es recomendable usarlo a diario para conseguir la máxima eficacia a largo plazo. Es un tratamiento que repara en profundidad y no es un cosmético de uso ocasional.

En resumen, los serums son un arma cosmética importante debido a la alta concentración de principios activos. No nos olvidemos que hay productos para cada problema, y sobre todo es indispensable su uso en pieles maduras y envejecidas.

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