Si la cosmética funciona y es activa es gracias a los principios activos de formulación. Existen cientos, y cada día se descubren más elementos y más sinergia de actividad entre ellos según se van estudiando las funciones y características de la piel. He aquí algunos de los más activos.

Oligoelementos en la cosmética

Son minerales indispensables para mantener las funciones celulares es buen estado.

  1. Zinc: Es muy importante para la formación de colágeno, al igual que el silicio (oligoelemento muy utilizado en las fórmulas de mesoterapia facial dentro de los tratamientos de medicina estética). Ayuda a la cicatrización y reparación tisular. Actúa aliviando la sintomatología en las afecciones descamativas, de ahí que sea componente importante en los champús especiales para personas con estas alteraciones de cuero cabelludo, tal como la caspa.
  2. Magnesio: Es el segundo oligoelemento elemento más abundante en el interior de las células. En la piel estimula la actividad y el metabolismo celular, es importante para la regeneración cutánea. Además, inhibe las enzimas que degradan la elastina, proteína, que, junto con el colágeno, constituye el soporte fundamental de la dermis, en concreto esta se encarga de dar la elasticidad a la piel.
  3. Calcio: Interviene en la formación de lípidos de la membrana celular, esto la hace más resistente y se puede defender mejor de las agresiones externas. Al tener unas células en mejor estado de salud, estas trabajan mejor, favoreciendo la formación de proteínas importantes para la piel y así tener menos arrugas, mejor hidratación y menos flaccidez.
  4. Azufre: Participa en las reacciones de formación de melanina; ayuda a mantener una correcta pigmentación de la piel.

Ceramidas

Son compuestos de colesterol y ácidos grasos. Forman parte importante de la barrera hidrolipídica de la piel, así como del cemento intercelular de las células de la capa córnea. Este forma parte de lo que se conoce como “función barrera de la piel” importante para protegernos de las agresiones externas tales como las radiaciones ultravioletas. En caso de déficit, la piel se vuelve seca y descamativa.

En cosmética se utilizan para nutrir a la piel y mantener su turgencia. También se utiliza tratamiento de los cabellos secos.

Tradicionalmente, se ha usado la lanolina (grasa que protege la lana). En la actualidad también se usan vegetales y sintéticas.

Hidroxiácidos y cosmética

Son sustancias ácidas suaves, normalmente vegetales, que provocan un proceso de exfoliación suave, favoreciendo la renovación celular y la síntesis de colágeno.

Los más usados corresponden a dos variedades: los alfahidroxiácidos (AHAs) y los betahidroxiácidos.

Los AHAs más conocidos son: ácido cítrico (origen de diversos cítricos como el limón), ácido láctico (leche agria), ácido málico (manzana), y el más conocido y más usado de todos, el ácido glicólico procedente de la caña de azúcar. En la actualidad adquiere mucha importancia el ácido ferúlico, extraído de las moras y las aceitunas, ya que se ha visto su capacidad de reparar el daño que sufre por el sol el ADN.

De los betahidroxiácidos el más usado es el ácido salicílico procedente de la corteza de sauce. Este, en concreto, es muy útil en el tratamiento del acné y sus secuelas, así como en las pieles grasas. Tiene afinidad por las zonas ricas en sebo cutáneo.

Este tipo de sustancias se emplean para tratar las arruguitas finas, la deshidratación, las manchas propias del proceso de envejecimiento. En champús son útiles para el tratamiento de la caspa.

En altas concentraciones se utilizan en consulta de medicina estética como tratamiento de las alteraciones anteriormente comentadas relacionadas con el envejecimiento.

Antioxidantes: vitaminas C y E.

Son las vitaminas antioxidantes por excelencia, ya neutralizan los radicales libres y reparan los daños producidos por la oxidación celular. La vitamina C es el ácido ascórbico, y la vitamina E el tocoferol. Además, la vitamina C es fundamental para la formación de colágeno y por ende para la cicatrización, pero también tiene un cierto efecto despigmentante.

Por sus propiedades antioxidantes, se utiliza en cosméticos, antienvejecimiento, así como para reparar pieles estropeadas por el sol y ayuda a atenuar las manchas.

Pero uno de los problemas de la vitamina C es su “oxidación”, se degrada con facilidad, por lo que ha costado mucho encontrar una formulación estable. Es aconsejable usar aquellas fórmulas que la encapsulen en liposomas.

Ácido hialurónico: hidratante por excelencia en la cosmética moderna

Es la sustancia que da la consistencia de gel al tejido intersticial. Esta sustancia es la misma para todas las especies. Contribuye a que los nutrientes no se diluyan en el agua intersticial y así las células se puedan alimentar mejor.

También juega un papel importante en la lubricación de las articulaciones y en dar consistencia al ojo, entre otras de sus muchas funciones.

Se sintetiza de forma principal en los fibroblastos; tiene alta captación de agua por lo que es importante para mantener la hidratación y turgencia de los tejidos. Con el envejecimiento la síntesis de esta sustancia disminuye de forma importante motivo por el que se produce la deshidratación de los tejidos, siendo más evidente en la piel.

Es la sustancia estrella en todos los tratamientos de medicina estética, tanto para tratar el envejecimiento como para prevenirlo, bien solo o en combinación de otras sustancias como los oligoelementos (en especial el silicio) y vitaminas.

Aplicado tópicamente disminuye las arruguitas finas y da firmeza a la piel; pero dado que es una molécula grande no tiene capacidad para penetrar a capas profundas de la piel, por lo que se ha de fragmentar en trozos más pequeños de distintos pesos moleculares. Esto lo tenemos que tener en cuenta al adquirir una crema cosmética con ácido hialurónico.

Coenzima Q10 (ubiquinona)

Es una enzima generadora de energía. Se encarga de activar a las mitocondrias para producir la molécula que da energía a nuestro cuerpo: ATP.

Esta molécula es importante para que las células tengan la suficiente “gasolina” para desarrollar toda su actividad: dividirse, fabricar las sustancias que nos son importantes, que en concreto en la piel son las fibras de sostén.

También tiene una función muy importante como antioxidante. Su producción disminuye con la edad y sobre todo con el estrés.

Su uso principal en cosmética, está en los tratamientos antienvejecimiento y los destinados a regenerar pieles muy agredidas; su misión es activar a la célula para que fabrique las sustancias que mejoren la elasticidad y se potencie la renovación celular. También es importante para que los músculos quemen grasa.

La coenzima Q10 se encuentra también como complemento alimenticio, bien sola o en combinación con otras vitaminas y oligoelementos.

De forma natural está en las carnes, el pescado graso y la soja. Se ha comprobado su déficit tanto en personas con obesidad importante como aquellas que realizan dietas muy restrictivas.

Pantenol

También se llama provitamina B5. El pantenol, cuando se aplica por vía tópica, se transforma en ácido pantoteico, también conocido como vitamina B5.

En la piel es ayuda en la biosíntesis de la barrera lipídica, es decir mejora la síntesis de los lípidos cutáneos; sin esta vitamina la piel se vuelve descamativa. Está presente en muchas formulaciones para el tratamiento de las heridas y de la piel excesivamente seca.

Las cremas y productos de cosmética ricas en pantenol mejoran el estrato córneo reduciendo la pérdida de agua; esta acción reparadora, ayuda a la piel dañada a recuperar su estado natural.

Por estos efectos se ha introducido a fórmulas antiaging, reduciendo manchas en la piel y mejorando algunos enrojecimientos.

También se utilizan productos con ácido pantoténico como contorno de ojos, ya que se ha comprobado que su función reparadora de la dermis también contribuye al aclaramiento de las ojeras.

El consumo de ácido pantoténico contribuye a la mejora del acné tanto en adolescentes como en adultos. Esto se debe a que en el acné hay un aumento de las secreciones sebáceas, lo que también se controla con el consumo de ácido pantoténico.

Con respecto a la salud del cabello, se usa frecuentemente en champús y acondicionadores en concentraciones de 0.1-1%. Sella la superficie dañada, lubricándola y haciéndola más suave, brillante y resistente. Así mismo, calma la irritación del cuero cabelludo.

El pantenol también se utiliza como tratamiento de las quemaduras solares mezclándolo con alantoína. Mejora la hidratación de la piel, reduce la inflamación y el picor.

Colágeno y elastina

Ambas son las proteínas más importantes de la piel. El colágeno se encarga de dar sustentación y firmeza, mientras que la elastina se encarga de las propiedades elásticas. Con el envejecimiento ambas disminuyen, de ahí que la piel sea más flácida y menos elástica.

En cosmética se añaden a formulaciones que van encaminados a tratamientos reafirmantes y regenerantes, tratamiento y prevención de estrias.

En medicina estética muchos de los tratamientos realizados se emplean para la regeneración de estas moléculas.

Ácido retinoico

Tanto la vitamina A y sus derivados, los retinoides, son importantes en la renovación celular. El ácido retinoico es la molécula antifotoenvejecimiento por excelencia. Es un gran renovador celular y aumentan el grosor de la epidermis ya que esta se encuentra muy disminuida tanto en el fotoenvejecimiento (además de dañada) como en el envejecimiento propiamente dicho.

De este grupo de retinoides destacan el retinol, el retinyl palmitato (fórmula derivada y más cosmética que el retinol) y el ácido retinoico.

El primero es un activo liposoluble que penetra a capas profundas de la piel favoreciendo que las células de la piel sinteticen colágeno y elastina, además regula la formación de melanina por lo que mejora su producción, esto contribuye a difuminar las manchas. Por su efecto sobre la renovación celular mejora la capa más externa de la piel, la capa córnea, lo que da a la piel una textura más suave y luminosa. Lo ideal es empezar su uso a partir de los 35 años. Por su posible efecto irritante hay unas normas de uso: es recomendable empezar a usar la crema por la noche iniciando su aplicación 1 ó 2 veces por semana ya que puede irritar un poco, y según se va acostumbrando la piel aumentar la frecuencia de uso; es importante por la mañana usar una crema hidratante ya que a veces puede resecar un poco la cara e imprescindible es la aplicación de una crema solar con factor de protección 50.

El ácido retinoico como tal (sustancia muy ácida) es de uso exclusivo médico (dermatólogo, médico estético) y normalmente se usa en forma de peeling médico en consulta para el tratamiento del acné o del fotoenvejecimiento severo. Otras formas orales para el tratamiento del acné son la tretinoina y la isotretinoina, estas requieren controles médicos periódicos.

No se aconseja su uso en embarazadas ni en el periodo de lactancia.

Cafeina

Es una sustancia que se extrae del café, la yerba mate y la guaraná. Es una molécula con capacidad drenante.

Tópicamente ayuda a estimular la microcirculación y drenar los líquidos retenidos, de ahí que sea un componente importante en las cremas de contorno de ojos, sobre aquellas que van dirigidas a tratamiento de descongestión de ojeras.

También es una sustancia que se usa como anticelulítico precisamente por estas propiedades drenantes y su actuación sobre la microcirculación.

Pero hay que tener cuidado con la cafeína consumida cuando tomamos café en exceso, precisamente hace el efecto contrario. Sabemos que la cafeína es un gran excitante y favorece el estress y el estado de ansiedad, además es un vasoconstrictor por lo que empeora la circulación. Se aconseja no tomar más de dos cafés americanos al día.

Bisabolol

Es el componente principal de la flor de la manzanilla o camomila. Se obtiene del aceite esencial de esta flor. Desde antiguo son bien conocidas las propiedades de las infusiones de la flor de la manzanilla, sobre todo en el aparato digestivo como para favorecer las digestiones, clamar los vómitos, etc…

En cosmética adquiere especial importancia su activo, el alfa-bisabolol, especial por su efecto sobre pieles sensibles e irritadas ya que es calmante, al igual por su acción antimicrobiana.

Se emplea sobre todo en cosméticos orientados a las pieles sensibles, reactivas e irritadas, e incluso para contorno de ojos. También es un ingrediente importante en los productos orientados para después del afeitado o la depilación. Muchas líneas dedicadas al cuidado del bebe o niños pequeños cuentan con este ingrediente por su buena tolerancia.

Glicerol

glcerol

El glicerol o la glicerina es un captor de humedad. Está presente en todas las grasas animales, vegetales. La producción de glicerol procede como un producto resultante de la fabricación de jabón.

Es una sustancia que capta mucha agua (propiedad higroscópica). Cumple con dos misiones, por una parte, hidratante al captar agua y por otra emoliente y disolvente de muchas fórmulas cosméticas por su carácter graso.

Es el componente ideal para la fabricación de jabones y lociones para pieles excesivamente secas o delicadas, también se le añade a acondicionador del cabello, cremas de afeitar