Hablar de escultura facial en varones, es hablar de modelar los rasgos con el fín de embellecerlos. Pero…. ¿se trabaja igual que con los rostros femeninos?.

Al igual que en la mujer el rostro masculino está constituido por un conjunto de volúmenes cuya armonía y proporción le otorgan la característica que los hace hermosos.

Entre hombres y mujeres de la misma raza y grupo de edad, existen diferencias en su apariencia facial, evidenciadas en las  proporciones de los diferentes sectores, y que se dan como bellos cada uno para un sexo, pero no se admiten para el otro.

Un ejemplo es la altura nasal y la proyección del mentón dentro del perfil facial, que se admiten como bellos en el hombre pero no en la mujer.

Potenciar la belleza del rostro en el varón si bien se hace con las mismas técnicas que en la mujer, no se realiza con los mismos criterios.

Los tratamientos de masculinización facial, o de escultura facial en varones  buscan en su conjunto potenciar los rasgos que tradicionalmente se consideran bellos en la estética masculina.

Aumentar o disminuir volúmenes, traccionar tejidos, etc deben realizarse buscando en definitiva un rostro con un canon de belleza específico.

Una línea mandibular marcada con un mentón ancho y proyectado, se consideran rasgos esencialmente masculinos. Lo mismo ocurre con unos pómulos definidos en su porción ósea.

Durante el proceso de envejecimiento, el varón comparte con la mujer una pérdida de volumen en la zona central de la mejilla, sin embargo la forma de tratar este problema es absolutamente diferente. En la mujer un aumento del volumen de la parte interna de los pómulos, ofrece un aspecto de lozanía infantil que favorece a casi todas las pacientes, pero en varones ofrece un aspecto demasiado artificial si no femenino.

 

También al igual que en las mujeres, la depresión de las ojeras y los surcos de las comisuras, conocidos coloquialmente como líneas de marioneta, pueden verse favorecidos con tratamiento mediante implantes de relleno subdérmico.

Los rellenos dérmicos son una excelente opción para los aquellos varones que buscan ya sea el remodelado  facial o una estructura facial más juvenil

Suelen combinarse técnicas de adicción de volúmenes en zonas específicas con ácido hialurónico, con técnicas de disminución de volumen con microliposucciones sobre todo en la zona de la papada.

Suavizar los volúmenes de la nariz con pequeñas rinimodelaciones, ayuda a mejorar los rasgos faciales en general pero sin caer en el error de feminizarlos.

De igual modo, en el envejecimiento facial masculino, el descolgamiento cutáneo que ocurre como consecuencia inherente a la atrofia de los tejidos de soporte, puede corregirse mediante la tracción con hilos de tensión, los cuales, colocados en la dirección adecuada pueden solucionar el problema mencionado.

Indicaciones

Siempre que se desee potenciar la belleza natural del rostro en el varón. Es lo que se ha dado en llamar masculinización del rostro

Áreas a trabajar

Volumen de mentón, pómulos, labios, nariz, línea mandibular , papada, etc

 

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