Como siempre hemos dicho a lo largo de este blog siempre que hemos hablado de labios, no es lo mismo aumentar que embellecer unos labios, de ahí el concepto de escultura labial. Esto cobra más vigor aún, cuando hablamos de labios en varones, ya que estructural y estéticamente son bastante diferentes de los labios femeninos.

El labio masculino presenta una piel más gruesa, que lo hace mas “resistente” a la aparición de las arrugas verticales del conocido como código de barras. Esto hace, que este problema no sea tan evidente y por lo tanto no siempre es necesario trabajarlo.

Lo que sí ocurre en el envejecimiento del labio masculino, al igual que en el femenino, es una progresiva inversión de la parte mucosa debido a la también progresiva reducción de la masa ósea (mandíbulas y dientes), de modo que cada vez el labio será más fino , aplanado y con menos proyección de la “parte roja” del mismo.

La solución, exactamente igual que en las mujeres, es la aplicación de materiales de relleno.

conseguir un labio mas joven, pero de aspecto masculino. Y es que as diferencias estéticas son obvias.

En varones, el labio superior siempre (estéticamente hablando), debe ser mas fino que el inferior, y la proyección de ambos en el perfil no debería NUNCA superar los dos tercios de la proyección nasal.

Un labio excesivamente proyectado, se feminiza, rompiendo posiblemente toda la estructura estética de la cara.

La escultura labial, mejor que el aumento de labios en el varón, debe realizarse con cautela en cuanto a cantidad y localización de los implantes. No debe seguir los mismos protocolos que en el labio femenino.

Cuando el objetivo no es el rejuvenecimiento, sino el embellecimiento de dicho labio, deben igualmente respetarse los cánones estéticos faciales masculinos, con el fin de no lograr aspectos caricaturescos, que han hecho que muchos varones prefieran quedarse como están antes que someterse a un tratamiento que empeore su aspecto facial.

labios varones

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