Así como los anoréxicos nunca se encuentran lo suficientemente delgados, los individuos con Tanorexia, nunca se perciben así mismo suficientemente bronceados.

Se trata de una forma de dismorfo fobia corporal , donde se encuentra alterada una parte de la percepción del propio cuerpo, en este caso el color de la piel, causando angustia en quien lo padece por no llegar al nivel deseado, el cual, posiblemente nunca van a alcanzar .

Los tanoréxicos se exponen al sol durante horas ilimitadas y/o acuden al solárium de forma compulsiva. Para ellos, cualquier esfuerzo es escaso cuando se trata de oscurecer la piel.
Así, se someten a largas y compulsivas horas de exposición bajo el sol o incluso a reiteradas sesiones en las cabinas solares, desafiando arrugas, manchas en la piel y hasta el tan temido cáncer de piel a largo plazo.

El término fue acuñado por la academia americana de dermatología para determinar conductas en pacientes que tras presentar lesiones dermatológicas a causa de la toma excesiva de rayos Uva, bien directamente por el sol, o en cabinas de bronceado, y que a pesar de conocer la relación causa –efecto, no dejaban de realizar esta práctica.

La patología afecta a ambos sexos, pero sobre todo a mujeres de entre 17 y 35 años. Estas, a pesar de estar morenas, siempre se ven pálidas y muestran una necesidad obsesiva por lograr un tono de piel más oscuro. Realmente se trata de una preocupación exagerada e irracional por tener la piel bronceada hasta límites antiestéticos e incluso peligrosos. El hecho de no lograr un tono suficientemente oscuro genera en los tanoréxicos angustia y sentimientos de culpa.

Aunque la Tanorexia afecta a los dos sexos y pese a que no se ha descrito un perfil psicológico característico, la razón de que predomine en mujeres jóvenes probablemente se encuentre en factores socioculturales relacionados con el modelo de belleza imperante en occidente desde mediados del siglo XX.

Habría también que decir en su defensa, que la sociedad actual ha contribuido a la aparición de este trastorno de conducta, ya que el canon actual de belleza al que estamos sometidos, hace énfasis en el valor de la delgadez y las tallas pequeñas, así como en el bronceado de la piel, y los identifica con la salud física y el éxito social y económico: estar muy moreno para determinado grupo social, podría significar la posibilidad de hacer vida de ocio al aire libre, tal vez posesiones en la costa, barcos, etc.

El problema reside cuando el deseo de tener un “tono bronceado”. Excede a todos los límites de la salud y de la lógica volviéndose entonces en una conducta obsesivo compulsiva.

Aunque en un primer momento las mujeres fueron las principales destinatarias de este prototipo de belleza, el culto al bronceado se ha extendido también a los varones y posiblemente por los mismos motivos.

Los tanoréxicos se perciben pálidos aunque no lo estén, y aún cuando pudieran reconocerse bronceados, siempre desean alcanzar un tono mayor de su color, como si de un reto se tratara. Por eso combinan durante todo el año los baños de sol prolongados en la playa o la piscina durante las épocas estivales, con las sesiones de UVA en solarios durante el resto del año.

Según los expertos, para algunos tanoréxicos, dejar de recibir su dosis de radiación puede producir síntomas similares a los de la abstinencia de las drogas , y esto podría tener relación con la acción estimulante de endorfinas que tiene la luz solar.

Psicológicamente la afección se manifiesta por ansiedad excesiva para no perder el tono ganado, la competencia entre compañeros para ver quién puede conseguir el bronceado más oscuro y la frustración crónica sobre el color de la piel, cuando la persona afectada está convencida que su tono es constantemente inferior de lo que realmente es.

Las consecuencias físicas de este trastorno, se encuentran obviamente en la piel, la cual además de presentar un envejecimiento prematuro, va a estar afectada por todos los efectos acumulativos negativos del exceso de exposición de rayos ultravioleta, bien sean solares o artificiales, muchas veces con consecuencias fatales.

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