La elevación de las cejas en su extremo externo o todo su cuerpo, no es ningún tratamiento nuevo. Realmente siempre ha formado parte de los objetivos de la medicina y cirugía estética con el fin de despejar la mirada y rejuvenecer la zona peri ocular.

Muchos paciente con descendimiento de las cejas, acuden a las consultas de rejuvenecimiento facial solicitando una blefaroplastia ya que, en ocasiones parece que lo que sobre es piel del párpado superior y no se han apercibido de que el problema es un descolgamiento de la ceja que se sitúa por debajo del reborde de las órbitas.

Hace algunas décadas, el único tratamiento con el que se contaba era la elevación quirúrgica mediante un mini lifting de la zona temporal,  o englobado en el liftig facial total.

Esta técnica aún sigue siendo válida, aunque cada vez se reserva solo a aquellos pacientes con un franco descendimiento de la piel y en donde se prevee que tratamientos mas sutiles no den el resultado deseado.

 

El uso de la toxina botulínica  se ha utilizado durante mucho tiempo también para conseguir la elevación de las cejas en su tercio externo, la llamada cola de las cejas. Esto  se produce al relajar la musculatura causante del descenso y dejando libre aquella que provoca el ascenso: una suma de vectores con dos direcciones diferentes, donde gana el vector de elevación.

 

Mas tarde, y desde hace unos cinco años, con la introducción de diferentes materiales filamentosos de tracción es posible realizar un tratamiento semi quirúrgico, pero con una mínima invasibilidad que produce esta deseada elevación, que en ocasiones puede ser el complemento ideal de una blefaroplastia superior, tratando así dos problemas que con el envejecimiento a menudo se presentan juntos: el exceso de piel del párpado y el descendimiento de la ceja.

 

En los últimos tiempos, ha habido un enorme interés en pacientes jóvenes que no necesitarían en principio realizar ningún tratamiento en esta área, pero que desean elevar al máximo la cola de la ceja e incluso redireccionar la misma haciéndola mas horizontal: lo que se ha dado en llamar  mirada felina o fox eyes.

Esto se realiza como comentábamos anteriormente con unos hilos especiales de tracción, en Clínica Císem  utilizamos principalmente hilos Aptos, que están provistos de un diseño especial para esta área.

Hay que ser muy cautos en el diseño de la nueva posición, para no caer fuera de los límites de la normalidad lo cual es la premisa que siempre debe imperar en Medicina Estética

El tratamiento debe ser precedido idealmente por la aplicación de toxina botulínica para buscar que no haya movimiento de la zona al menos en los tres meses que dure el efecto de la toxina y así garantizar la adecuada fijación de los hilos sin que se produzca ruptura por movimiento.

La inserción de los hilos se realiza bajo anestesia local y es de esperar muy poca inflamación de la zona pudiendo reincorporarse  en un par de días a la actividad laboral normal

Los efectos suelen tener una duración de un año

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