Las cebollas son un elemento culinario que no puede faltar en cualquier cocina que se precie, debido al toque de sabor que aporta a los platos. Pero al margen de sus propiedades gastronómicas, este bulbo posee unas propiedades biológicas que lo hacen muy interesante en la medicina preventiva y curativa de determinadas enfermedades.
SE cree que proceden del Asia, tal vez de la India, de donde se encuentran los testimonios mas antiguos de su uso. Desde aquí, su consumo se ha extendido a prácticamente todo el mundo.

Elementos presentes en la cebolla.

El principal componente de las cebollas es el agua, la cual forma parte del 90 % de su peso. En el otro 10 por ciento, además de pequeñas cantidades de carbohidratos y proteínas vegetales, posee todos los nutrientes que le aportan su valor biológico:
– Aceites esenciales, ricos en componentes azufrados como la alicina y la alina, también presente en el ajo. Son los responsables de la mayoría de las propiedades de la cebolla que más adelante comentaremos.
– Ácido tiopropiónico: es un elemento volátil, responsable del lagrimeo al pelarlas.
– Ácido glicólico. Es el vegetal que mayor proporción tiene de esta sustancia altamente conocida como exfoliante y bactericida, por lo que encontraríamos gran beneficio conla aplicación de su zumo directamente sobre la piel acnéica
– Quercetina: es un flavonoide utilizado en los tratamientos de fragilidad capilar, y al que últimamente se le han encontrado propiedades antitumorales por lo podría frenar el avance de ciertos cánceres (en estudio).
_ Vitaminas E y C, con potente acción antioxidante.
– Vitaminas del grupo B necesarias para el correcto funcionamiento del sistema nervioso y del inmunitario.
–Minerales y oligoelementos como potasio, magnesio, fósforo, calcio, sodio y azufre entre otros.
– Aminoácidos esenciales.
– Fibra.

Propiedades de la cebolla

La más conocidas de sus propiedades, tal vez sea su acción diurética, por lo que es muy recomendable en pacientes en los que interese “forzar” la diuresis, como insuficiencia renal, gota o hiperuricemia, cálculos renales, edemas o hipertensión.
La tan conocida acción depurativa de la cebolla se debe a que es capaz de eliminar las toxinas y fermentos que se producen en el estómago tras la digestión, proceso que también favorece al estimular al hígado, páncreas y vesícula para que segreguen las sustancias necesarias. Estas propiedades solo se dan cuando se consume cruda.

 

Tiene acción expectorante, así como bactericida y fungicida. Es muy útil en procesos como resfriados, catarros, bronquitis, faringitis y otras afecciones respiratorias.

Es un potente cardioprotector gracias a su propiedad antitrombótica, hipolipemiante (esto es la capacidad de disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos) e hipotensora, siempre que se consuma de forma habitual.
Como todos los vegetales, los mayores beneficios de su consumo se obtienen al injerirla en crudo, cosa que no siempre es bien tolerada en algunas variedades. Se aconseja por eso el consumo de la cebolla roja, que poseyendo las mismas propiedades de todo el género, su sabor dulzón, la hace mas palatable.

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